"> Telemedicina en el Mundo y el impacto con el COVID-19

Telemedicina en el Mundo y el impacto con el COVID-19

Telemedicina en el mundo y el impacto por el covid-19

Al medir el impacto de la telemedicina en el mundo a raíz de la aparición del COVID-19, se puede reconocer un claro aumento en su implementación. Cada vez son más las personas que optan y confían en la calidad y seguridad de este servicio médico. Y también es significativo el apoyo de la telemedicina al aligerar la carga de los sistemas de salud colapsados a causa de esta pandemia.

Aun así, es evidente que hay ciertos aspectos que no han recibido una actualización correspondiente sobre este tema. Por ello, el presente artículo examina los marcos de uso de la telemedicina en esta circunstancia excepcional y más allá de ella. A su vez, también identifica las brechas en la implementación e investiga los cambios en el uso de la telemedicina durante la pandemia del COVID-19.

1. Telemedicina en el Mundo en el contexto de la pandemia por Covid-19

La telemedicina es una práctica médica que lleva varios años de implementación, aunque es notable que en este último año ha logrado un gran repunte. Esto se debe a que el mundo se encuentra en una difícil situación debido a la pandemia por COVID-19 que continúa en expansión.

Pero a medida que seguimos lidiando con un gran aumento de contagios y muertes a causa de esta enfermedad, se hacen evidente las deficiencias. Sobre todo, las dificultades para garantizar la continuidad de la atención médica y mantener la capacidad de los sistemas de salud. Sin embargo, se sostiene la incansable lucha por detener esta pandemia, y es ahí donde entra en escena la telemedicina.

1.1. Respuesta de los servicios de telemedicina en el mundo ante la Covid-19

La respuesta de la salud pública mundial para gestionar y contener la pandemia trajo cambios notables en todo el mundo. Principalmente, se han volcado esfuerzos en dirigir la telemedicina hacia la atención remota en varias subespecialidades médicas. Por consiguiente, se aprovechó el crecimiento exponencial de los usuarios de internet para reforzar la disponibilidad y accesibilidad a los servicios de telemedicina.

Particularmente, la telemedicina tiene un papel vital que desempeñar en los países de ingresos bajos y medianos. También es esencial en las zonas remotas, ya que aumenta el acceso a la atención médica en regiones de escasos recursos. Por ello es preciso analizar el estado de implementación de la telemedicina en el mundo y los factores que influyen en su adopción. Al tiempo en que se discute el progreso y los desafíos en telemedicina que encaran varios países durante la COVID-19.

La preparación digital de los hospitales, disponibilidad de atención, acceso a servicios e implementación de la telemedicina se dan en todo el mundo. Según datos, en 2018 el mercado mundial de la telemedicina tenía un valor de $38,046 millones de dólares. Dada esa progresión, se espera que aumente a $103,897 millones para el 2024.

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2. Estado de la Telemedicina en el Mundo: Asia oriental, sudoriental y meridional

Un estudio de 2016 realizado por la Organización Panamericana de la Salud, evaluó la posibilidad de introducir servicios de telemedicina en varios países asiáticos. Para el estudio se utilizaron indicadores como el entorno sanitario, el progreso de la tecnología de la información y la situación económica. Estos indicadores permitieron evaluar la viabilidad de los servicios médicos basados en Internet.

Se encontró que Tailandia, con escasez de médicos, pero altos niveles de penetración de internet y celulares tienen gran posibilidad de implementación de la telemedicina. Mientras que, a pesar del alto PBI, India y China enfrentan desigualdad en la aceptación de la telemedicina en las áreas urbanas y rurales.

Debido a estas diferencias, es necesario reducir las brechas entre ambas zonas para aprovechar eficazmente la telemedicina a nivel nacional. Aun así, hay que destacar que las plataformas de telesalud asiáticas están reportando usos drásticamente mayores. Tal es el caso de las plataformas de telesalud indonesias Alodokter, Halodoc y GrabHealth, impulsadas por el apoyo y recomendación del gobierno.

Del mismo modo, la Clínica de Asesoramiento Médico «Doctor Anywhere COVID-19» también se ha implementado en varios países asiáticos como Singapur, Tailandia y Vietnam. En dichas naciones el público puede someterse a una consulta por video a través de la apli

2.1. Singapur

Singapur es el líder asiático en adopción de la telemedicina y eficiencia del sistema de salud. En 2018, el Ministerio de Salud lanzó una medida regulatoria para facilitar la innovación y relaciones entre el gobierno y los aseguradores. Posteriormente, en abril de 2019, la Autoridad de Ciencias de la Salud publicó pautas para aclarar las regulaciones existentes sobre telemedicina y telesalud. En ella incluyó la categorización y estratificación de riesgos de los servicios y los controles regulatorios que rodean a los dispositivos médicos.

Ahora hay 11 empresas emergentes en la zona de pruebas, con plataformas que experimentan importantes repuntes en el uso durante la COVID-19. Asimismo, en abril de 2020, el Ministerio de Salud anunció que los pacientes con una enfermedad crónica pueden tener cobertura médica a través de teleconferencia. Esta resulta ser una medida esencial para estos pacientes que se han visto perjudicados en su atención regular.

2.2. India

Antecedentes

Llegado el 2020, el gobierno indio emitió nuevas pautas para la práctica de la telemedicina. Antes de ello, la telemedicina en India se regía por la Ley de TI del 2000. Esta ley era poco clara sobre la privacidad, seguridad y confidencialidad, por lo tanto, ponía en riesgo a los pacientes y a los médicos.

Precisamente por esto, el Ministerio de Salud y Bienestar Familiar de la India lanzó «Digital India» en 2015 para digitalizar la atención médica. Más tarde, en 2017, la Política Nacional de Salud estableció objetivos para crear un sistema de información de salud integrado. Este cambio se dio con la intención de mejorar la eficiencia, la transparencia y la experiencia de los ciudadanos en atención médica digital.

Estado actual

El Plan Nacional de Salud Digital, publicado en enero de 2020, presenta un marco detallado de un «Sistema Nacional de Información de Salud Federado». En él se propone vincular los sistemas dentro de las organizaciones de proveedores de salud pública y privada. Su propósito es generar este vínculo a través de cadenas de valor de atención primaria, secundaria y terciaria.

Otra iniciativa del Ministerio de Salud es la prestación de servicios online para todos los ciudadanos indios a través del Servicio Nacional de Teleconsulta. El objetivo de la medida es mejorar la accesibilidad y permitir a los ciudadanos aprovechar los servicios de salud gratuitos a través de teleconsultas.

Recientemente, el 15 de agosto de 2020, el Primer Ministro de la India, Narendra Modi, lanzó oficialmente la «Misión Nacional de Salud Digital». Este servicio solo requiere el uso de una “Tarjeta Sanitaria Digital” que contiene toda la información médica relevante del paciente.

Por otra parte, diversas organizaciones, en conjunto con el Ministerio de Salud Pública de la India, han llevado a cabo proyectos de telemedicina. Sin embargo, estos programas han sido limitados en implementación y eficacia, salvo por pocos hospitales que han desarrollado y adquirido sus redes de telemedicina.

La falta de una política y legislación clara también ha disuadido las inversiones privadas en telemedicina en India. Si bien se dispone de un conjunto de directrices, no es ni exhaustivo ni vinculante. Hace falta un formato estandarizado para calificar la interacción médico-paciente o el consentimiento del paciente sobre la privacidad y confidencialidad. Tampoco existe un marco legal de responsabilidad para abordar asuntos de negligencia médica.

2.3. Bangladesh

Actualmente, no existe un marco nacional de telemedicina en Bangladesh. Además, los sistemas actuales adolecen de falta de infraestructura tecnológica, inequidades en la atención de la salud y mala calidad del tratamiento. Sin embargo, no se han realizado esfuerzos integrales de telemedicina para aumentar la capacidad en medio de COVID-19.

El sistema actual se basa en múltiples centros donde se brindan consultas y capacitación entre proveedores a través de videoconferencias por Skype. Los hospitales del subdistrito pueden consultar a los hospitales de distrito, que a su vez pueden conectarse con los hospitales centrales especializados mediante telesalud. Por lo tanto, el sistema se beneficiaría de los análisis de deficiencias para garantizar que se abordan adecuadamente varios aspectos de la telemedicina. Para ello, deben abarcarlo todo, desde la infraestructura hasta la privacidad.

2.4. China

China tiene una importante brecha de salud entre las zonas urbanas y rurales, que las principales redes de telesalud no han podido subsanar. No obstante, en septiembre de 2018, la Comisión Nacional de Salud China, publicó nuevas reglas de atención médica electrónica.

El objetivo fue expandir las capacidades de telesalud y desarrollar la industria con avances tecnológicos y mayor acceso. Esto incluyó orientación sobre la colaboración entre empresas comerciales y hospitales, diagnósticos de telesalud, consentimiento del paciente y colaboraciones de terceros.

Con esa medida, amplió las definiciones de telemedicina, pero aún carece de cierta claridad en cuanto a la implementación y regulación. No obstante, al igual que otros países asiáticos, se prevé que el uso de plataformas de atención médica online experimente aumentos drásticos.

China también está abriendo nuevos caminos en términos de innovaciones sin contacto entre especialistas de la salud y sus pacientes. Por ejemplo, la prueba de Smart Field Hospital en Wuhan durante el brote del COVID-19. Con ella la atención al paciente se brinda a través de robots y dispositivos digitales que los atienden e incluso les realizan pruebas de descarte.

3. Telemedicina en el Mundo: Asia Central

3.1. Kazajstán

Antecedentes

Kazajstán implementó una red nacional de telemedicina en 2004 que combina 199 centros de salud de distritos, regiones y organizaciones. Su propósito era eliminar la brecha en la disponibilidad de atención médica especializada para las poblaciones urbanas y rurales de las áreas remotas.

A través de ella, los pacientes de los hospitales urbanos reciben teleconsultas con médicos de hospitales regionales y clínicas de las ciudades. En consecuencia, se han brindado más de 500,000 consultas de telemedicina a través de videoconferencias durante los últimos 15 años.

El primer proyecto a gran escala en Kazajstán fue el “Desarrollo de la telemedicina en la atención de salud rural” puesto en marcha en 2005. Durante una consulta, los médicos envían los datos del paciente como ultrasonido, radiografías, pruebas de laboratorio al consultor especialista del centro de telemedicina. Así, el consultor médico da su opinión para el diagnóstico y recomendaciones para un examen y tratamiento adicionales.

Posteriormente, en 2018, se ejecutó un programa estatal de 5 años de duración llamado «Digital Kazajstán «. En él se planean cinco áreas críticas que requieren la transformación digital. Como parte del programa nacional, durante los últimos 2 años se han implementado sistemas unificados de aplicaciones móviles de registros médicos electrónicos y citas médicas.

Estado actual

En Kazajstán, la telemedicina es especialmente esencial debido a la gran extensión geográfica del país y la baja densidad de población. Por ello se está volviendo cada vez más crucial y se expande a áreas rurales, a 100 y 500 kilómetros de la ciudad. Asimismo, en la era COVID-19, los centros de telemedicina organizan consultas por video de subespecialistas con pacientes infectados si es necesario.

El primer caso de COVID-19 en Kazajstán se confirmó el 13 de marzo de 2020. Tan pronto como se recibieron los primeros casos, la administración de la región de Kazajstán Oriental actuó de inmediato. Para ello, estableció la sede del centro de telesalud en las instalaciones de la Universidad Médica Semey.

Esta experiencia se compartió con otras regiones, cuyo propósito era limitar la exposición de los médicos permitiendo la consulta a través de videoconferencias. Así que se implementó una tableta móvil en las salas de espera, que les permite realizar seguimiento visual y evaluación del estado del paciente. Igualmente, el médico puede solicitar la consulta de otros miembros de la sede, a través de videoconferencia.

Esta positiva experiencia, llevó a que el Ministerio de Salud de Kazajstán y la OMS propongan el modelo para su uso en otras regiones del país. Kazajstán es un ejemplo para otros países con similares características que buscan un uso óptimo de las plataformas de telemedicina durante la COVID-19.

4. Estado de la Telemedicina en el Mundo: África

4.1. África Subsahariana

El África subsahariana es una región de rápido desarrollo en la telemedicina en los últimos años. A medida que aumenta la implementación del programa, se espera que la penetración de los teléfonos inteligentes alcance el 66% en 2025. Sin embargo, esta región sufre la carga de enfermedad más alta del mundo y la escasez de trabajadores de la salud.

A ello se suman las numerosas barreras para la implementación de telemedicina como problemas de conectividad y carencia de dispositivos. Sin olvidar que también persisten las barreras del idioma y los altos costos de acceso a la electricidad. Por ese motivo hay una gran necesidad de construir infraestructura de apoyo, capacitación de la fuerza laboral y cambios legislativos.

4.2. África del Norte

En Sudáfrica, Egipto, Marruecos y Argelia, las altas tasas de penetración de Internet y móviles posibilitarían que la telemedicina compense la gran escasez de médicos. Por ello, el desarrollo económico, el uso de teléfonos móviles y la velocidad de internet son factores a tener cuenta para el futuro de la telemedicina.

En general, los proyectos de telemedicina desarrollados en África están centrados en la atención primaria y el tratamiento de pacientes con VIH/SIDA. Aun así, la implementación del servicio de telemedicina tiene grandes desigualdades entre las partes más centrales y remotas del país en términos de prestación.

4.3. África Occidental

Cabe resaltar que África en general y África subsahariana en particular, sufren una gran carga de enfermedades y escasez de médicos. Por lo tanto, requieren apoyo internacional para ayudar a impulsar los esfuerzos de salud digital. Así, en el caso de  Burkina Faso y Nigeria, la falta de apoyo político puede ser una causa de una implementación lenta de la telemedicina.

En 2014, el Consejo de Profesiones de la Salud de Sudáfrica (HPSA) publicó pautas para brindar atención médica a comunidades desatendidas. No obstante, la telemedicina está todavía surgiendo en África debido a los conflictos y la guerra. A eso se suma la digitalización inadecuada y la falta de financiación y apoyo político para la difusión de la tecnología.

A la luz de la pandemia por COVID-19, se produjo un desacuerdo entre la HPSA y la Asociación Médica Sudafricana. Esto en torno a cuestiones como la adversidad de la HPSA al reemplazo generalizado de la telemedicina sobre las consultas presenciales. Posteriormente, el conflicto dio lugar a directrices enmendadas sobre telemedicina a principios de abril de 2020.

5. Estado de la Telemedicina en el Mundo: América Latina

América Latina tiene una de las poblaciones de ancianos de más rápido crecimiento en todo el mundo. A ello se suma la gran brecha en el acceso a proveedores de atención médica entre las regiones rurales y urbanas. Además, el acceso a internet y una conectividad de calidad, sigue siendo un problema en extensas áreas de esta región.

Un estudio de 2019 analizó las capacidades de expansión de la telemedicina en 9 países de América Latina. Como resultado, informó que desde 2014, algunos países, incluidos Perú, Colombia, México, Chile y Argentina han desarrollado una estrategia nacional de telesalud.

También informó un desequilibrio entre los hospitales públicos y privados, siendo la adopción de telemedicina en los hospitales públicos un 30% más alta. En particular, Chile tiene la mayor aceptación de la telemedicina y ha pasado con éxito de la financiación internacional a la financiación gubernamental.

5.1 Algunos progresos de la telemedicina en Latinoamérica

La Fundación Enlace Hispanoamericano de Salud (EHAS) busca brindar atención médica a las comunidades rurales de América Latina a través de la tecnología. Para ello, investiga sobre redes de comunicación y cómo llevar infraestructura a regiones subdesarrolladas, mediante soluciones Wi-Fi de bajo costo.

Además, en 2006 se creó una Red Universitaria de Telemedicina (Rute) en Brasil. Esta red conecta 124 universidades y hospitales docentes, lo que la convierte en el programa de telemedicina y telesalud más grande del mundo. Rute ha permitido a los proveedores de atención médica en Brasil conectarse con sus pares de todo el mundo, especialmente los países de habla portuguesa.

Pese a estos logros, Latinoamérica aun necesita el apoyo gubernamental dirigido a la telemedicina. Por ejemplo, en países como México la telemedicina se inscribe en la práctica estándar de las regulaciones de la medicina. Esto es algo relevante ya que debería estar regida por un departamento de telesalud focalizado.

Cabe resaltar que como resultado de la COVID-19, la telemedicina se está volviendo cada vez más popular en la región. Algunos países como Brasil flexibilizan las regulaciones de telemedicina mientras dura la pandemia. Sin embargo, países como Argentina todavía son lentos en su adopción.

En general, el uso de la telemedicina en América Latina va en aumento, pero ciertas regiones necesitan trabajar para aprovechar todo su potencial. Esto podría ser posible mediante la implementación de estrategias de gestión del cambio con el apoyo de varias partes interesadas.

5.2. El Caribe

La telemedicina en el Caribe se encuentra en una etapa relativamente temprana, con una falta de estrategias y políticas coherentes. La Autoridad Nacional de Salud de las Bahamas anunció un nuevo sistema de registro electrónico de salud a finales de 2019. De ese modo reduce la necesidad de registros en papel y permite la transferencia sin esfuerzo de la atención del paciente.

Algunas iniciativas emergentes incluyen un Proyecto Piloto de Telemedicina 2018 iniciado por el Ministro de Salud de Jamaica en las Indias Occidentales. El proyecto utiliza la telemedicina para brindar servicios médicos a niños con cáncer y trastornos sanguíneos en la región del Caribe. Pero pese a estos avances, se necesita un trabajo continuo para llevar soluciones de telemedicina a la población en general, especialmente en lugares remotos.

6. Estado de la Telemedicina en el Mundo: Oceanía

6.1. Australia

Australia está en proceso de hacer que la implementación de telemedicina sea más accesible para los proveedores desde el brote de COVID-19. Actualmente se está planificando la expansión de la telemedicina más allá de la atención primaria. La idea es ampliar la atención especializada con la ayuda de las facultades y sociedades médicas pertinentes.

Del mismo modo, los nuevos elementos del Plan de Beneficios de Medicare permitirán el acceso a los servicios de telemedicina a todos los australianos. Tan solo con una tarjeta de Medicare y la facturación en bloque para todos los titulares de tarjetas de concesión.

6.2. Nueva Zelanda

El Ministerio de Salud de Nueva Zelanda publicó un aviso sobre las tecnologías de teleconsulta. Estas estarían disponibles para los profesionales de la salud y las mejores prácticas en torno a la privacidad del paciente. Asimismo, el Consejo Médico de Nueva Zelanda también publicó pautas. En particular, en torno a la práctica de prescripción y la necesidad de consultas en vivo, ya sea en persona o por teleconferencia.

7. Estado de la Telemedicina en el Mundo: Europa

La amenaza de COVID-19 en Europa ha hecho necesaria a las plataformas de telemedicina, fácilmente disponibles para los pacientes. Por esta razón, las nuevas empresas de telesalud han experimentado aumentos considerables en las cifras de aceptación en Europa.

En este continente, la telemedicina se considera tanto un servicio de salud como un servicio de información. Pero debido a la falta de normativas legislativas médicas y de responsabilidad médica uniformes, está lejos de realizarse un marco europeo.

7.1. Reino Unido

En el Reino Unido, empresas de telecomunicaciones han acordado apoyar a los Servicios Nacionales de Salud en el despliegue de la telemedicina. La atención primaria, los ensayos clínicos, el asesoramiento y las revisiones de enfermedades crónicas se están trasladando rápidamente a la prestación de telemedicina.

Antes de COVID-19, el gobierno ya había anunciado un «Plan a largo plazo» financiado centralmente para reducir el número de presentaciones de pacientes ambulatorios. Esto tuvo que implementarse mucho más rápido de lo previsto, ya que la necesidad de telemedicina para reemplazar las visitas ambulatorias ha aumentado drásticamente.

7.2. Italia

Se ha informado que muchos hospitales italianos carecen de la infraestructura necesaria para contar con plataformas de telemedicina eficaces. Esto se debe a la ruptura de la cadena de suministro y a la insuficiencia de la capacidad de Internet.

Italia tampoco incluye la telemedicina como un elemento esencial para los pacientes dentro de su Servicio Nacional de Salud. Esto pese a la implementación de las pautas de telemedicina por parte del Consejo de Salud italiano en 2012, destinadas a aumentar la penetración de la telesalud.

Al ser uno de los primeros países abrumados por la COVID-19, Italia no estaba preparada para el creciente requerimiento de recursos y personal médico. Por ello, los médicos italianos están advirtiendo a otros países sobre evitar la transmisión adquirida en el hospital, siempre que sea posible.

Las autoridades sanitarias italianas no proporcionaron ningún asesoramiento sobre telemedicina hasta el 24 de marzo de 2020. En ese momento, el Ministerio de Salud y el Ministerio de Innovación Tecnológica y Digitalización de Italia, junto con la OMS, realizaron una convocatoria abierta para tecnologías de sistemas de telemedicina y monitoreo.

7.3. Francia

Las regulaciones de telemedicina en Francia desarrolladas antes de la COVID-19 permitían a los médicos de atención primaria y terciaria cambiar las consultas programadas. De ese modo era posible cambiar una consulta presencial a una teleconsulta, según y cuando fuera apropiado.

Todas las consultas por video y llamadas fueron reembolsadas, para aquellos con síntomas o con COVID-19 confirmado. Esto fue realizado por el Seguro Nacional de Salud francés, mediante un decreto firmado por el Ministerio de Salud el 9 de marzo de 2020.

El cambio tenía como objetivo reducir la exposición de los proveedores y los pacientes, así como identificar a pacientes que sean COVID-19 positivos. Por ello, en marzo de 2020, se destinó un financiamiento adicional para el seguimiento mediante consultas por video o teléfono.

7.4. España

España, como Italia, se ha visto abrumada por la pandemia. Por ello los hospitales de tercer nivel han tenido que adoptar rápidamente nuevas estrategias de telemedicina. En 2012, la autoridad sanitaria nacional de España puso en marcha una estrategia de TI sanitaria; sin embargo, no cuenta con una política nacional que implique directamente a la telemedicina.

Hasta cierto punto, la adopción de la telemedicina varía de una región a otra en España. Por ejemplo, el Hospital Dénia Marina Salud informó buenos resultados en un creciente uso de telemedicina en pacientes ambulatorios y conferencias de personal. Otro caso es la aplicación de telesalud líder en España, MediQuo, que ha realizado consultas sobre COVID-19 de forma gratuita.

8. Estado de la Telemedicina en el Mundo: América del Norte

8.1. Estados Unidos

Se ha destinado que durante la era COVID-19, Medicare en los Estados Unidos cubrirá las consultas de telemedicina elegibles. También se alienta a los estados individuales a implementar la cobertura de Medicaid para dichos servicios. Varias aseguradoras comerciales también han seguido el ejemplo al pagar a los proveedores de atención médica por servicios de telemedicina. Incluso, algunas están brindando directamente acceso a sus miembros como parte de los beneficios del seguro.

La relajación de las regulaciones también incluye una expansión de los servicios de telesalud cubiertos. De ese modo puede permitir que los nuevos pacientes sean tratados a través de la telemedicina en lugar de sólo pequeños grupos. Las sanciones por infracciones de HIPAA por telemedicina actualmente no se aplican frente a la pandemia de COVID-19 si se actúa de buena fe.

Para facilitar la telemedicina, los profesionales con licencia fuera del estado y con buena reputación, pueden ejercer a través de las fronteras estatales. Además, la Comisión Federal de Comunicaciones lanzó recientemente un programa de telesalud por coronavirus de $200 millones.

Por otra parte, uno de los desafíos en la adopción de la telemedicina son las variaciones en la aceptación y los marcos de políticas diferenciales en cada estado. Estas variaciones merecen una iniciativa de política federal de telemedicina para armonizar y acelerar un marco general que potencialmente su penetración en los Estados Unidos.

8.2. Canadá

En Canadá, la disponibilidad de telesalud varía de una provincia a otra. Un problema particular ha sido que la tecnología de la telemedicina se ha asignado principalmente a servicios rurales en el pasado. Mientras que ahora los centros urbanos tienen una necesidad repentina de ellos.

Sin embargo, el gobierno ha tratado de rectificar esto prometiendo aumentar las capacidades de telemedicina de los centros de salud. El Real Colegio de Médicos y Cirujanos de Canadá también elaboró una guía para los médicos de cada provincia. Allí se describe en qué situaciones utilizar la telemedicina y cualquier cambio en los códigos de facturación.

9. Telesalud y telemedicina en la respuesta de salud pública en el Mundo

En una crisis de salud pública, la telesalud podría ser una gran herramienta para fomentar la participación de la comunidad. A través de programas educativos que capaciten a líderes comunitarios de poblaciones desatendidas, la telesalud podría ayudar a ampliar el acceso de la telemedicina en áreas remotas.

De hecho, podría utilizarse para proporcionar servicios médicos, incluidos aquellos para el desarrollo profesional continuo de estudiantes y personal en centros de salud remotos. La supervisión clínica y la tutoría también podrían utilizar la infraestructura de telesalud.

Además, las poblaciones de los países subdesarrollados, en particular los afectados por la guerra, requieren mayor atención. Esto se debe a que experimentan niveles desproporcionados de carga de salud mental agravados por bajos niveles de tratamiento en esta área.

Los programas de telesalud, en campañas de salud pública y de telemedicina a través de teléfonos móviles, han demostrado su eficacia en Afganistán. Por ese motivo, pueden implementarse en otros países de ingresos bajos y medianos.

Las plataformas digitales, los programas informativos digitales, las organizaciones sin fines de lucro y las líneas telefónicas de ayuda gratuitas, deben recibir apoyo internacional continuo. Esto sin duda repercutirá positivamente en la respuesta de la salud pública.

10. Telemedicina para regiones inestables

Un papel potencial de la telemedicina se puede dar en áreas afectadas por la guerra, la violencia, el terrorismo y devastadas por desastres naturales. Las personas que habitan estas regiones padecen una grave falta e imposibilidad de acceso a servicios médicos básicos.

Es ahí donde la telemedicina puede complementar y mejorar la capacidad de agencias, organizaciones o misiones médico-humanitarias. Por esta razón, en 2012 se lanzó un programa internacional de unidades de atención teleintensiva para brindar servicios médicos en Siria.

Este modelo, que aprovecha la telemedicina y la inteligencia artificial, también podría implementarse en otras regiones inestables para mitigar la vulnerabilidad a enfermedades infecciosas. Por ejemplo, en los países africanos con bajos índices de seguridad sanitaria, ayudándolos a mantener el acceso y sostenibilidad de los sistemas de salud.

11. Desafíos de la telemedicina en el Mundo ante la COVID- 19

Una crisis de salud pública, como la ocasionada por la COVID-19, desafía severamente a los sistemas de salud. De modo que es relevante examinar críticamente el estado actual de la telemedicina y los diversos pasos tomados para su adopción e implementación.

11.1. Marco internacional sobre telemedicina

Existe una necesidad imperiosa de acción en los estados, países y regiones para armonizar las políticas, a fin de establecer un marco internacional sobre telemedicina. Pero hace falta un consenso sobre estándares uniformes para las prácticas de telemedicina a nivel global.

Las organizaciones internacionales, incluida la OMS, el Fondo Monetario Internacional y el Foro Económico Mundial, podrían tomar la iniciativa para facilitar tales medidas. Es necesario aperturar un debate internacional basado en políticas sobre la integración de la telemedicina. Todo ello dentro de la estrategia de preparación y respuesta de salud pública durante los brotes.

En situaciones de pandemia, cuando los sistemas de salud sufren una enorme presión, se abren plataformas de conectividad para utilizar la telemedicina. Pero también se requiere fortalecer los marcos regionales que permitan la colaboración y el intercambio de recursos. De ese modo, las instalaciones de telemedicina podrían estar fácilmente disponibles, de manera segura, manteniendo la confidencialidad y privacidad del paciente.

11.2. Barreras de acceso a la telemedicina en el mundo

Algunas barreras, como la tecnología y la infraestructura específicas de la telemedicina en el mundo en entornos remotos, incluidas las barreras del idioma, requieren atención prioritaria. El acceso a telesalud depende del acceso de banda ancha, el uso de teléfonos inteligentes y la presencia de habilidades digitales básicas.

Barreras lingüísticas de acceso a la telemedicina

Las barreras lingüísticas y socioeconómicas deben abordarse ya que está asociada con riesgos para la seguridad del paciente y la calidad de la atención. Si bien afecta a proveedores y pacientes por igual, se ha demostrado que las barreras de comunicación afectan aún más a los pacientes.

Por ejemplo, los pacientes de otro origen étnico, cultural y lingüístico tienen mayor riesgo de aumentar las disparidades en el acceso y la calidad de la atención médica. Además, esta población también está formada por migrantes o refugiados sin seguro médico con conocimiento limitado de los servicios de salud y las enfermedades riesgosas.

Las dificultades en tecnología y la falta de alfabetización digital son los principales impedimentos en la implementación de la telemedicina en el mundo. Debido a que las barreras del idioma podrían exacerbar aún más las disparidades estructurales, los enfoques de la telemedicina deberían reconsiderar los recursos o tecnologías. Al considerarlo, se podría proporcionar un apoyo lingüístico adecuado a las comunidades más vulnerables y diversas.

No reconocer ni abordar estos factores puede aumentar la disparidad digital y la falta de acceso a la atención para aquellos que más lo necesitan. A menos que esto se trate mediante capacitación y consultas alternas en persona y por telemedicina. También son cruciales los cambios de políticas y leyes, y estrategias de gestión del cambio que consideren factores locales y culturales.

Barreras digitales en el acceso a la telemedicina

La alfabetización digital es una barrera importante para la telemedicina durante la COVID-19. Sin embargo, la integración de la telemedicina en los sistemas de salud podría reducir las inequidades en la atención médica. Se debe tener en cuenta que la telemedicina está emergiendo rápidamente como un servicio crucial y tendrá una profunda influencia en el futuro de la salud.

Es necesario implementar políticas que aboguen por el uso de herramientas digitales enfocadas de manera significativa en servicios de telemedicina. Especialmente en Centros de Salud, donde un trabajador de salud puede conectar a los pacientes con los médicos mediante plataformas tecnológicas de atención oportuna.Esto mejoraría la eficiencia y los resultados clínicos, al tiempo que reduciría los costos del sistema de salud.

Hay que tener en cuenta que para varios países, la rápida implementación de herramientas de telemedicina sigue siendo laboriosa e incluso imposible. Por ello, las iniciativas conjuntas, podrían ser fundamentales para ayudar a los gobiernos a proponer soluciones concretas y directivas políticas para tener esos sistemas disponibles.

A pesar de los avances en telemedicina y la urgencia en su despliegue durante la COVID-19, las poblaciones vulnerables y regiones geográficamente dispares, están en desventaja. Principalmente, porque denotan un acceso limitado a las tecnologías, lo cual les impide la conectividad. Además, no todos los exámenes clínicos se pueden realizar a través de la telemedicina. Por lo tanto, varias subespecialidades clínicas necesitan desarrollar pautas para que los programas de consulta de telemedicina se complementen con las citas en persona.

11.3. Plan de acción en la aplicación de la telemedicina en el mundo

Se requiere un plan de acción de esfuerzo global para integrar la telemedicina en la respuesta de salud pública a los brotes de enfermedades. Esto requeriría incorporar la telemedicina como parte integral de las directrices nacionales e internacionales sobre el sistema de salud. A ello se le deben sumar los estándares internacionales de interoperabilidad que ayuden a ampliar la base de la telemedicina.

Del mismo modo, las barreras en la brecha digital deben abordarse mediante una comunicación específica y disponibilidad en los idiomas respectivos.  Sobre todo, en cuanto a los temas de acceso y especificidades en el uso de la telemedicina. Esto debe complementarse con una evaluación rigurosa de la penetración y el impacto de la telemedicina durante las emergencias de salud pública.

Por ultimo, más allá de la atención, la tele rehabilitación es una consideración importante para la telemedicina. Habilitar este servicio permite el seguimiento a largo plazo de pacientes que requieren atención continua aun cuando se encuentren en sus hogares. Especialmente aquellos que viven en áreas remotas, donde la provisión de rehabilitación tradicional puede ser limitada o relativamente menos accesible.

12. Conclusión sobre la telemedicina en el mundo

A pesar de las variaciones en la aceptación de la telemedicina en todo el mundo. La creciente evidencia sugiere un papel positivo de la telemedicina en la mejora del desempeño y resultados de los sistemas de salud. En lo que va de la pandemia, la telemedicina ha despegado ya que los gobiernos y asociaciones han apoyado y acelerado su implementación de urgencia.

La telemedicina durante esta situación ha demostrado la capacidad de las organizaciones para brindar atención remota de calidad, reduciendo los costos de atención. Por lo cual es probable que se mantenga más allá de la era COVID-19 con el fortalecimiento y ampliación de los servicios de telemedicina. Aunque, en entornos con recursos limitados, queda un número significativo de problemas estructurales que se deben resolver para la para mejorar el impacto de la telemedicina.

Yendo más allá, un área particular que merece atención es la mejora del uso de la telemedicina entre las subespecialidades. Asimismo, se debe promover las innovaciones abiertas para permitir que los beneficios de la telemedicina lleguen a poblaciones y zonas desfavorecidas. Para lo cual es necesario buscar un marco de salud pública mundial que sea interoperable y permita la colaboración y el intercambio de recursos.

Al aplicar el refuerzo adecuado, la telemedicina tiene el potencial de actuar como apoyo a la salud pública frente a estos brotes. El compromiso con el acceso equitativo a la atención de calidad para todos es el paso fundamental para la transformación general del sistema de salud digital. Así la telemedicina puede resultar una parte integral de la respuesta de salud pública durante brotes como el de la COVID-19.

 

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